La cosecha está listo

by George Sosa 21. May 2009 11:43
Con solamente algunos años de ministrar a las vidas de la gente, en nuestra localización de Midway, Dios ha formado a una familia asombrosa.  Mientras que nos familiarizamos con la gente de la comunidad, detectamos la urgencia para buscar a dios de una manera aún más intensa.  He observado cómo la gente ha aprendido adorar de una manera ardiente.  También he observado cómo son responsivos a la palabra.  Es tan móvil ver crecimiento en las vidas de la gente del dios.  Una de nuestras oraciones es que Dios nos de la revelación y la sabiduría como conducir a su gente en una relación más íntima y más profunda con El.  

      Un desafío es la necesidad de sirvientes y líderes que se levantan a la ocasión.  “La cosecha está listo pero los trabajadores son poco” Lucas 10:2.  

      Mientras compartamos nuestros corazones, deseamos hacer un énfasis que ha habido gran alegría, paz, y entusiasmo que ha llenado la atmósfera dentro de cada una de nuestras celebraciones.  Por favor ayúdanos en orar que Dios triga a gente indicada para hacer parte de nuestra misión.

¿Cree Ud. en el Destino?

by Roberto Oreamuno 21. May 2009 11:15

Hará poco más de tres años yo era una persona rebelde a todo lo que fuera relacionado con religión. Mi esposa en cambio, había estado buscando grupos en los que se estudiara la Palabra de Dios y en los que ella se sintiera cómoda y a la vez, donde pudiera aprender.

    Al regreso de los servicios religiosos a los que asistía, ella trataba de comentar conmigo algún pasaje bíblico, algún versículo o alguna escritura en la que se basara el estudio de ese día, pero yo estaba negativo a todo lo que fuera religión, no quería saber nada de nada y mucho menos escuchar que me hablaran de Dios o de iglesia. A mí que me dejaran tranquilo con mi bebida "espirituosa", mi cigarrillo y mi televisión.

    Había alquilado yo un apartamento grande y me sobrara una recámara, la cual acondicioné para poner ahí mi barra, un equipo de sonido y una televisión con su respectivo VCR (en ese tiempo no exisatían todavía los DVDs) y ese era mi templo en donde me encerraba y hasta me quedaba dormido, tanto así que una noche, cuando celebraba yo sólo mi cumpleaños número sesentitantos, se me cayó un cigarrillo al piso, me agaché a levantarlo y cuando me enderecé, mi cabeza pegó contra el filo de la barra, perdiendo el conocimiento durante no sé cuántas horas y donde me encontró mi esposa la mañana siguiente, en el suelo y en medio de un charco de sangre. Ella me llevó al hospital donde recibí más de una docena de puntos de sutura en la cabeza. Ese fue el final de la celebración a la que no invité a nadie, pues "no quería gorrones" que se bebieran mi licor. Y no crean que ese "accidente" me detuvo; no, seguí bebiendo, seguí fumando y seguí rechazando al Señor.

    ¿Qué sucedió dentro de mí? Yo no sé, no podría explicarlo. Lo que sí puedo decir a boca llena, es que sentí la necesidad de acercarme a Dios, hoy día llevo más de tres años que no tomo alcohol ni siquiera en jarabe para la tos y llevo más de 6 meses sin probar un cigarrillo, hace más de dos años asisto regularmente a la Iglesia Comunidad Nueva Vida de Melrose Park y cada día me dan ganas de aprender más y más acerca de Dios. No cabe duda que El cambió mi vida. Entonces tengo que reconocer que no es el destino, es la mano de Dios que nos guía por el sendero que El nos ha marcado de antemano.