¿Cuidando nuestro idioma?

by Roberto Oreamuno 30. July 2009 07:48

Los otros días iba en mi auto y de pronto se me ocurrió encender la radio para escuchar música. Sintonicé una estación de FM en Español y el locutor anunciaba "el éxito romántico del momento". Por la voz y el tono en que lo dijo, me pareció algo sarcástico y en realidad, no me equivoqué.

La canción decía que "ojalá te mueras, que las puertas del cielo se te cierren y que cuando llegues al Infierno, el diablo te entregue tu carguita de leña para que hagas un infierno aparte y no perviertas a los demás demonios que están allá".

Me pareció una aberración y cambié a otra emisora, también de FM, y estaban cantando algo que decía: "gracias por recordarme a mi madre y sin hacer mucha bulla, yo también te recuerdo a la tuya".

No piensen que me estoy dando un baño de pureza, pero la verdad es que me sentí asqueado y apagué la radio.
 
Iba mi nieto conmigo en el auto y aunque él es nacido aquí, tanto mi esposa como yo le hablamos siempre en Español, de forma que él entiende todo. Cuando apagué la radio, mi nieto me preguntó: ¿No te gustaron las canciones?... No le respondí pretendiendo que no lo había escuchado, y él continuó: "A mí tampoco, dicen puras maldiciones"...
 
Y si hablamos de televisión en Español, casi todas las telenovelas son de temas de sexo o de narcotráfico.
 
La radio hispana hace lo que le da la gana; la Comisión Federal de Comunicaciones, FCC-, como no hablan Español, no tienen control sobre lo que se transmite, y me imagino que como en la televisión la mayoría de los programas son "enlatados" porque se graban en otros países, pues tampoco prestan demasiada atención.
Los viejos decimos que todo lo de antes era mejor, y tal vez suene a ridículo, pero yo creo que por lo menos, la radio de hace unos 30 años atrás, era más decente y se cumplían con los propósitos que se buscaban, cuales eran entretener, divertir y educar al radioescucha. Ahora los que administran las difusoras de radio dicen que "el que quiera educarse, que vaya a la escuela". Y así, "con esos truenos... ¿quién duerme? -
 
¿Cómo podemos hacer que nuestros hijos no olviden su bello idioma hispano si lo que escuchan fuera de la casa son puras "leperadas? ¡Ojalá alguien tuviera respuesta a estas inquietudes! ¿Habrá algún Diógenes que venga con su lámpara a iluminarme?

Preso por no hablar inglés

by Roberto Oreamuno 9. July 2009 09:06
Hace ya muchísimos años, estando yo recién desempacado en este país, conseguí trabajo en una factoría y entonces pude alquilar un departamentito pequeño, al que llamaban "estudio" aunque no sabía por qué, ya que ninguno de los que vivíamos en ese edificio, era estudiante.
 
Un compañero de trabajo vivía cerca y fue un día a visitarme, dándose cuenta que mi único entreteniminto era un radio de batería que captaba sólo una emisora en español, el canal 1240, con Chapa en la mañana; Pelencho en la tarde y 3 Patines en la noche. Luego venían programas en polaco e italiano hasta la media noche, y como yo no hablaba inglés, pues mi radio descansaba un montón de horas.
 
En ese tiempo era fácil conseguir un seguro social; nada más iba uno a cualquier oficina del Seguro Social, llenaba el formulario e inmediatamente le entregaban la tarjeta con su número. Y si era fácil conseguir seguro válido, era más fácil conseguir trabajo, con decirles que en un año, yo tuve como siete u ocho empleos, incluyendo uno en una funeraria donde me tocaba bañar muertos. Gracias que ninguno se quejó, pues de una camilla los levantaba en un "hoist" (una de las primeras palabras que aprendí en Inglés y que describía un aparato para levantar cargas), y de ahí los colocaba en una bañera, donde los mojaba con una manguera y luego con un mechero los jabonaba para volverlos a "manguerear". Después colocaba toallas en la camilla y volvía a levantar los cadáveres sobre las toallas y los cubría para secar los cuerpos, pasando la camilla al departamento de maquillaje donde otros los vestían y arreglaban para que no quedaran ni parecidos a como eran en vida.
 
Pero eso es motivo de otro tema. Lo que les iba a platicar hoy es el problema en que nos metemos cuando no hablamos inglés. Este compañero me llevó en su auto a una tienda, me sirvió de fiador y me prestó el dinero de enganche para que yo comprara mi primer televisor a colores.
 
Todo fue muy bien, Yo devolví el préstamo a mi compañero y hacía los pagos en la tienda, hasta que una vez me atrasé y me mandaron una nota diciendo que mi cuenta estaba delincuente. Lo único que yo entendí fue la bendita palabra "delincuente" y me fui a la tienda muy ofendido porque yo no era ningún delincuente, y les pegué una gritada tal, que me llamaron la policía y me sacaron alzadito del establecimiento. Fue la primera vez que fui preso en este país, todo ¡por no hablar Inglés.

Chivas contra Cremas

by Roberto Oreamuno 8. July 2009 09:57

Sucedió en el "Coloso de Santa Ursula", en la capital mexicana.

Era el clásico del futbol azteca; Chivas contra el América. Yo me encontraba en México donde había sido enviado por razones de trabajo. Tenía yo varios amigos en la Ciudad de los Palacios y un grupo de ellos me invitó a presenciar el partido de fútbol que acaparaba la atención de todo el país en esos momentos.
Como extranjero de visita en México, debo decir que las mayores atenciones de mi amigo y su familia eran para mí. Dos de las hijas de mi anfitirón, dos bellas señoritas de alrededor de 20 a 23 años y unas amiga suyas serían mis guías en el gigantesco estadio -que iba a conocer ese domingo-. Las acompañaban dos pretendientes que aspiraban a ser "novios" y a quienes las jóvenes no les prestaban mucha atención en esos momentos.
 
Vendían unos refrescos de distintos sabores y colores, -"bolis"- creo que se llamaban, que venían en una envoltura de plástico, alargada, en forma de tubo, muy parecidas a los que se venden en las tiendas hispanas que las congelan para que los niños las estén sorbiendo y que se llaman "flavor-ice".
Como hacía calor, uno de los pretendientes de las hijas de mi amigo, llamó al vendedor y pidió los benditos refrescos para todos..
 
Quiso la mala fortuna para el espléndido pretendiente, quien era fanático de las Chivas de Guadalajara, que en el momento en que yo tenía el refresco en la mano, el América anotara un golazo. No recuerdo si fue Zaguiño o Cuauthémoc o quien fue quien se encontró una bola a media altura desde fuera del área grande, que de volea y de espaldas al marco, se encunbró y mandó la bola al puro ángulo donde el portero de las Chivas nada pudo hacer.
 
Siempre he sido fanático del fútbol y admiro las buenas jugadas sin importar quién las haga. Yo salté gritando y festejando el gol, pero inconscientemente, al tiempo que saltaba, apretaba el refresco cuyo contenido salió como de manguera de bombero, bañando con su jugo meloso y rojo al mismo tipo que estaba una grada más abajo y que fue quien había invitado los refrescos. Dejo a la imaginación de Uds. lo que aquel hombre me dijo, pero nunca se me podrá olvidar la forma en que me miraba, se miraba la camisa manchada de rojo y me volvía a torcer los ojos que soltaban llamas del coraje...