Preso por no hablar inglés

by Roberto Oreamuno 9. July 2009 09:06
Hace ya muchísimos años, estando yo recién desempacado en este país, conseguí trabajo en una factoría y entonces pude alquilar un departamentito pequeño, al que llamaban "estudio" aunque no sabía por qué, ya que ninguno de los que vivíamos en ese edificio, era estudiante.
 
Un compañero de trabajo vivía cerca y fue un día a visitarme, dándose cuenta que mi único entreteniminto era un radio de batería que captaba sólo una emisora en español, el canal 1240, con Chapa en la mañana; Pelencho en la tarde y 3 Patines en la noche. Luego venían programas en polaco e italiano hasta la media noche, y como yo no hablaba inglés, pues mi radio descansaba un montón de horas.
 
En ese tiempo era fácil conseguir un seguro social; nada más iba uno a cualquier oficina del Seguro Social, llenaba el formulario e inmediatamente le entregaban la tarjeta con su número. Y si era fácil conseguir seguro válido, era más fácil conseguir trabajo, con decirles que en un año, yo tuve como siete u ocho empleos, incluyendo uno en una funeraria donde me tocaba bañar muertos. Gracias que ninguno se quejó, pues de una camilla los levantaba en un "hoist" (una de las primeras palabras que aprendí en Inglés y que describía un aparato para levantar cargas), y de ahí los colocaba en una bañera, donde los mojaba con una manguera y luego con un mechero los jabonaba para volverlos a "manguerear". Después colocaba toallas en la camilla y volvía a levantar los cadáveres sobre las toallas y los cubría para secar los cuerpos, pasando la camilla al departamento de maquillaje donde otros los vestían y arreglaban para que no quedaran ni parecidos a como eran en vida.
 
Pero eso es motivo de otro tema. Lo que les iba a platicar hoy es el problema en que nos metemos cuando no hablamos inglés. Este compañero me llevó en su auto a una tienda, me sirvió de fiador y me prestó el dinero de enganche para que yo comprara mi primer televisor a colores.
 
Todo fue muy bien, Yo devolví el préstamo a mi compañero y hacía los pagos en la tienda, hasta que una vez me atrasé y me mandaron una nota diciendo que mi cuenta estaba delincuente. Lo único que yo entendí fue la bendita palabra "delincuente" y me fui a la tienda muy ofendido porque yo no era ningún delincuente, y les pegué una gritada tal, que me llamaron la policía y me sacaron alzadito del establecimiento. Fue la primera vez que fui preso en este país, todo ¡por no hablar Inglés.

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